CAPÍTULO 17.
-Eh... Laura, no comer -dije con señas a Samantha para que me entendiera.
-¿Qué le pasa? -me preguntó, por suerte comprendí.
Con mis manos hice la forma de un corazón y señalé a Laura, eso le bastó a Sam para entender lo que pasaba. Se fue a nuestro cuarto y se sentó al lado suya, al principio Laura pasaba de ella, pero poco a poco consiguió abrazarla, hacía tanto tiempo que no veía Laura abrazar a nadie...
Los días pasaron muy lentamente, Laura seguía muy rara, muy enamorada de alguien, ni yo ni Sam sabíamos quién era, y era mejor no preguntar ya que seguramente ella no sea correspondida... Marina quedaba todos los días con Christian por Skype y nos fuimos distanciando cada vez más, hasta el punto de sólo vernos en el trabajo... Cada vez me entendía mejor con Samantha, ninguna teníamos que hacer gestos para que yo entendiera lo que me decía, dominaba mejor el idioma, y, en el trabajo, todo fue bien, me iba ganando poco a poco la confianza de Leila, hasta un día pasamos la tarde juntas, aunque ella es muy diferente a Marina, todo lo contrario, es tranquila y no le gusta destacar... Mientras que con los demás apenas hablaba, sólo para pedir pedidos de los clientes, el único que saludaba, aparte de Marina y Leila, era Antoine, el más amable de los chicos, aunque nunca mantuvimos una conversación larga... Habían pasado sólo 4 días desde que llegamos y tantas cosas... no podía evitar pensar en Justin cada vez que hablaba un chico, veía su sonrisa en la sonrisa de otros, su mirada en los ojos de otros, sus palabras en las palabras de otros... lo veía a él en el cuerpo de otro, no entiendo por qué, pero de cierto modo, le hecho de menos.
-Laura -le dije antes de irnos a dormir el 4º día-, no aguanto verte así, te pasas todo el día mirando por la ventana, escuchando música, con la mirada perdida, de vez en cuando coges el ordenador pero nunca me hablas... ¿qué te pasa?
-No tengo ganas de hablar de ello -dijo simplemente ella.
-Pero yo sí, eres mi hermana, me preocupo por ti.
-Pues no lo hagas.
-¡Laura! Por favor, dame una oportunidad... no puedo estar todo el tiempo contigo como Sam, tengo que trabajar y lo siento por ellos, pero creo que yo también merezco saber lo que te pasa.
-Samantha no lo sabe.
-Pues alguien debería saberlo, para ayudarte.
-Tú sabes lo que me pasa ¿verdad? lo supiste desde que te dije que no tenía hambre.
-Laura... -murmuré, entonces era verdad, está enamorada-. ¿Quién? -ella por primera vez desde que me dijo que no quería comer, me miró a los ojos, había cambiado, se le notaba claramente en la mirada que había madurado, que estaba enamorada.
-No te importa -me dijo suavemente, sin desprecio, lo que me extrañó.
-Ya te lo he dicho, claro que me importa, soy tu hermana.
-Aisha, cuando me metí en tu relación con el Justin ese, te molestó muchísimo, pues eso mismo, no quiero que te metas en mis sentimientos.
-Ya lo sé, y te entiendo, sólo quiero verte feliz, saber si está bueno o no, si tienes buen gusto en los tíos, y sobre todo, ayudarte.
-Me dan pena tus futuros hijos, tendrán a una madre que nunca les entenderá.
Tras decir eso, no me dio tiempo responderle, ella apagó la luz, se metió en su cama y no hizo ningún ruido, supongo que intentará dormir.
AL DÍA SIGUIENTE.
Mi despertador sonó como siempre, a las 5:30, hubiera cambiado la hora hasta las 6, pero tengo bastante miedo de llegar tarde, si me echan, mi madre me mata y no hay nada de dinero, así que tengo que conservar el trabajo como sea durante este mes...
Me levanto en silencio, intento no hacer ruido, no quiero despertar a Laura como la otra vez, aunque no sabía que la desperté...
Voy al baño, me hago la cola y me visto; unos leggins negro y una camiseta rosa simple con una chaqueta vaquera un poco clara, me pongo mis vans y vuelvo a mi cuarto a buscar mi móvil. Me acerco a la cama de Laura, no llego a ver su cara, está debajo de las sábanas, sin querer, piso su cama, veo como la sábana se mueve un poco, pero nada más, me quedo mirándola, su cuerpo se ve un poco amorfo por encima de las sábanas, aquí hay algo raro... me acerco a su cara, aunque todavía no consiga verla, le aparto un poco la sábana de la cara y... lo que me suponía; no está.
Había puesto unas almohadas y ropa sobre su cama y las había cubierto con su sábana para hacer como la figura de su cuerpo, pero se había ido, ¿haría esto todas las mañanas?
NARRA LAURA (por primera vez, ueeee! xd).
Saco de mi bolso mi móvil mientras me siento en un banco de la calle "Champs-Élysées", siempre en el mismo. Saco mis cascos y me los pongo en la oreja mientras le doy al play de mi lista de reproducción, la misma todas las mañanas.
Me gusta venir aquí, a despejarme y de paso... a verle. Aunque sea solamente a través de un cristal, ahí está, a veces me mira y rápidamente aparto la mirada, no quiero que sepa que me levanto a las 5 todas las mañanas sólo para verle...
Pero hoy no está. O al menos no consigo verlo desde aquí... ¿le habrá pasado algo? Alzo la vista, me quito los cascos, no me da tiempo de darle al pausa, sinceramente, mi mañana no tiene sentido si no lo veo en esa tienda de quiksilver cobrando a la gente. Tal vez hoy tenga día libre, tal vez no ha sonado su despertador, tal vez está enfermo, tal vez ha muerto, tal vez no lo veo desde aquí, no lo sé.
Me levanto de golpe y cruzo la calle corriendo, cada segundo pasan miles de coches, pero es que me la suda bastante. Consigo cruzar milagrosamente sin hacerme daño, no sé cómo, pero no me importa, ahora lo único importante es que pueda verlo.
Entro en la tienda sin pensarlo, no tengo dinero, es sólo para ver si él está aquí. Miro a la caja, y... era una mujer, no está.
-Perdone -le digo mientras me acerco, pero inmediatamente me doy cuenta de la estupidez que he cometido, no sé hablar francés, no me entenderá.
-¿Puedo ayudarle? -me pregunta, no entiendo nada.
-¿Habla español? -a ver si tengo suerte...
-Espera -de repente se va y entra en otra sala. Dice algunas palabras y sale un muchacho, al verle la cara me quedo de piedra, es él.
-¿Puedo ayudarle señorita? -es tan diferente a cómo lo veía desde detrás del cristal... su flequillo es rubio, no moreno, sus ojos verdes, desde lejos pensaba que eran marrones, es aún más perfecto de lo que imaginaba.
-Eh... yo... es... que... eh... pues... no, gracias.
Me doy la vuelta y empiezo a caminar, oh dios mío, ha sido horrible, ¿cómo he podido decir eso? ¿cómo he podido entrar si quiera en la tienda?
-¡Laura! -escucho una voz delante mía, ¿Aisha?-, ¿qué haces aquí? -me pregunta al ponerse en frente mía.
-Eh... yo... pues... -no encuentro las palabras, simplemente sigo en shock por haberlo visto, he hablado con él... bueno, más o menos, y todas mis esperanzas se han esfumado.
-Ajá... ya veo -dice ella mirando por encima de mi hombro, me giro y le veo mirándonos con atención, aunque desvía la mirada al ver las dos lo miramos intensamente-, Laura, habérmelo dicho antes.
-Yo... es... no... sí... Aisha... -de verdad, ¿qué me pasa?
-Deja que hable con él.
-¡No! -conseguí decir por fin, pero era demasiado tarde.
-¡Hola! -le dijo en francés, conseguí comprenderlo.
-Hola, ¿pasa algo? -le respondió él sin dejar de mirarla.
-Es que, aquí mi hermana se preguntaba si podría ayudaros con la tienda, tiene 16 años, y quiere estudiar comercio, me preguntaba si la aceptarían sin... eh, salario, sólo algunas horas.
-Claro, se lo voy a preguntar a mi jefe.
El chico se fue y Aisha me guiñó un ojo mientras susurró "tienes 16 años", asentí aunque no pueda creérmelo... ¿qué le habrá dicho? De repente aquel hermoso chico salió de nuevo acompañado de otro tío, viejo y feo. Y se pusieron a hablar de nuevo.
El viejo y feo volvió a su despacho después de un larga charla y varios papeles de por medio, Aisha y el chico guapo se acercaron a mi.
-Laura -me dijo mi hermana sonriente-, tienes un trabajo.
CAPÍTULO 18.
-¿Qué? ¿Estás loca? -le respondí boquiabierta.
-No, no estoy loca, este es Xavier, Javier en español, llámalo como quieras, sabe hablar bastante bien español y si te parece empiezas hoy, si prefieres mañana, tus horarios son los mismo que él, de 6 a 1, si quieres me paso a recogerte a la salida, pero supongo que no vas a querer... sólo será temporal, el tiempo que estés en París, no te van a pagar, tu única paga será la limosna de la gente. ¿De acuerdo?
-Vale... -intenté hacerme la "dura", pero en el fondo era la más feliz de todas, iba a trabajar con Javier, me da igual lo que tenga que hacer, mientras esté a su lado, seré feliz.
-Bueno yo me voy corriendo a trabajar, ¡no quiero que me echen! -Aisha se fue rápidamente, y Javier me sonrío.
-Serás mi ayudante, ¿vale? Haz lo que te pida, sólo eso, tranquila, será fácil.
-V-vale... -le respondí más roja que un tomate.
NARRA AISHA.
-Vaya, pareces feliz hoy -me dijo Antoine mientras me vestía, llegué sólo 1 minuto tarde, así que no me echaron la bronca ni nada.
-Sí, he ayudado por fin a mi hermana.
-Me alegro.
Le sonreí, me metí en un vestuario, cerré la persiana y me puse el uniforme. Al salir, Antoine se había metido en el vestuario de al lado.
-¿Y todos los demás? -pregunté poniéndome delante de su cortina para que al menos me escuchara.
-Estarán en sus puestos supongo -me respondió.
-Abre en 5 minutos todavía... -esperé a que Antoine saliera de su vestuario.
Cuando lo hizo, no vio que estaba delante suya, y de alguna manera chocó conmigo, caí al suelo del golpe, él intentó retenerme, pero lo único que consiguió fue caer también. Y así, de alguna manera, él cayó encima mía, en el suelo, como me había pasado ya anteriormente con Justin, ¿por qué soy tan patosa?
Nuestras miradas se cruzaron, aún uno encima del otro, me dolía la espalda, pero no me importaba, sus ojos me recordaban a los de Justin, sin decir nada, nuestras caras se fueron acercando lentamente hasta que acabamos fundidos en un beso. Me dejé llevar, por un momento pensé que era Justin, se me puso la piel de gallina, él lo notó y me cogió de la mano mientras nos seguíamos besando, cada vez con más pasión, me gustaban sus besos, mucho.
-¡Aisha! ¡Antoine! -dijo una voz que se acercaba, rápidamente los dos nos levantamos, me acerqué a mi taquilla para disimular y él hizo lo mismo- el restaurante abre en 1 minuto, a vuestros puestos -dijo Leila.
Asentimos y ella se fue de nuevo. Cuando iba a cruzar la puerta, Antoine me cogió de nuevo de la mano y me robó un beso. Cerré los ojos y puse mis manos alrededor de su cuello, como solía hacer cuando Justin me hipnotizaba, sólo que esta vez era feliz.
No quise acabar aquel beso, pero el bar abrió y él se fue a la cocina y yo a mi puesto de camarera.
POR LA TARDE.
-¿Qué me pongo? -le pregunté a Laura, había decidido ser clara con ella y mis relaciones, le dije que había quedado con uno del trabajo que me gusta más o menos, dentro de 5 minutos, y todavía no sé qué ponerme.
-¡No lo sé! -me respondió mirando mi armario-, algo bonito, un vestido, botas, vaqueros, leggins, tienes mucho para elegir.
-¡Ese es el problema! No sé qué elegir...
-Mira, ponte este vestido, con las botas, unas mayas y la chaqueta vaquera, ¿qué te parece?
-Vale, genial -le respondí cuando ya me lo había puesto-, voy a peinarme, y gracias.
Ella sólo me sonrío mientras me peiné, maquillé y arreglé un poco. En unos minutos ya me había despedido de mi tía y estaba fuera, él ya me esperaba en la puerta.
-¡Hola! -le dije sonriente al verle.
-Hola -me respondió sonriente también-. Qué guapa vas.
Le sonreí, él me cogió de la mano y empezamos a caminar.
Me llevó a diferentes sitios, pero teníamos planeado hacer un picnic al pie de la Torre Eiffel, y así acabamos.
-La primera vez que te vi, sentí algo... algo por ti que nunca antes había sentido -me dijo, de repente, la imagen de Justin invadió mi mente, no me lo podía sacar de la cabeza, él me recordaba tanto a Justin...
De pronto me besó, cerré los ojos, sólo podía pensar en Justin, le echo de menos, no sé por qué, pero le echo de menos. Cuando abrí los ojos, me sorprendí al ver a Antoine, durante unos segundos, pensé de verdad que estaba besando a Justin, no pude evitar sonrojarme.
-¿Qué te pasa? -me preguntó Antoine al mirarme.
-Nada, déjalo...
-Venga Aisha, algo te pasa, puedes confiar en mi -empezó a acariciarme la cara, me estremecí sin querer.
-Antoine... en España...
-...¿tienes novio? -me cortó, pero no pareció importarle-, pero ahora no estamos en España, estás aquí, conmigo, y creo que si de verdad te importara, no me hubieras besado con tanta ternura en los vestuarios.
Me quedé en silencio, es verdad, pero no puedo evitar pensar en Justin, tal vez Justin tenía razón y siento algo por él, sólo que las chicas esas asquerosas que conocí al llegar me cegaron y me hicieron pensar algo de Justin que no era cierto...
Le sonreí y sin dudarlo ni un segundo, lo besé. No quise despegarme de sus labios, sólo para coger aire, pero claro, todo lo bueno acaba.
-Tranquila -me susurró Antoine despegando nuestros labios, yo sonreí.
-Lo siento -le dije-, pero es que eres tan...
-... tan como tú -me respondió dejando un suave y corto beso en mis labios.
-Te quiero -le susurré.
-Te quiero -me respondió sonriente.
Nos besamos durante un buen rato, y después empezamos a cenar. No íbamos a comer gran cosa, sólo unos bocadillos de diferentes cosas, pan, que no sé por qué teniendo los bocadillos, y unas cuantas tonterías dipo "smarties" "mars" etc.
-Aisha -me dijo al terminar de comer.
-Soy yo -le respondí riendo.
-¿Quieres ser mi novia?
Me quedé en shock. No me lo esperaba, en serio. Era la primera vez que me lo preguntaban, con Justin no había sido lo mismo, para él lo de "novia" no tenía sentido, me podía llamar así si quería aunque él no fuera mi novio, pero, ahora que Antoine me lo preguntaba, no sabía qué responder. Sí, me gustaba, pero también me gustaba Justin y, de alguna manera, decirle que sí, sería cómo engañar a Justin, pero si le digo que no, no sé qué pasaría entre nosotros, y quiero estar a su lado. Por eso dudé muchísimo al responderle ese "sí".
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Uiuiuiui que la Aisha tiene un nuevo "fichaje" como dirían en las revistas xddd
Marina, el Chris no está en Francia xd se ven por Skype, llamadas telefónicas xdd
Muchísimas gracias a mi Marinita, que, por cierto, no tengo twitter xd, a mi Mirii, que me alegro muchísimo que te guste <33 y a mi Abby McCann, que he leído tu novela, hasta te he dejado un comentario, está genial!! En serio es perfecto y espero el siguiente capítulo ya de ya eh!! Avísame cuando subas guapa <3
Gracias por dejar esos comentarios tan adorables nenis que os quiero mucho y nos vemos en el 19 que os puedo asegurar que mañana no subiré, y el lunes menos ajajaj es que el lunes tengo un examen de sociales, es poca cosa, lo malo es que el martes tengo de mates y biología y con estudiar el día antes no me basta xd sorry <3
Pd, tengo una cosa rara llamada wattpad xd no creo que haga nada ahí, pero os lo dejo de todas formas xd : "da click aquí para acceder a mi wattpad"
Pd, tengo una cosa rara llamada wattpad xd no creo que haga nada ahí, pero os lo dejo de todas formas xd : "da click aquí para acceder a mi wattpad"

HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOLI SARAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA, siento no haber comentado antes, pero seriously no podíaD:
ResponderEliminarEl tío ese no me cae bien, nono. NECESITO SABER DE JUUUUUUUUST. ¿Porque al Anton ese no le vas a decir que sí, no? QUE ME ESTRELLO,
Va, a saber qué estará haciendo mi Chris TT.
JAJAJAJAJAJJAAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAAJJAJAJAJJAAJJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJJAJAJAJJAJJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, Justin + Aisha = Llamada o algo.
Necesito un psicologo eh.
Por faaaavor, subesube.
besis<3