-Sí -le susurré, pero de pronto, la imagen de Justin volvió a mi mente, y esta vez, no la pude sacar de mi cabeza-, no, no, no puedo... lo siento. Escucha, me gustas y eso pero... lo siento -le digo apartándome un poco de él.
-Entiendo, es el de España, ¿verdad? -yo asiento en silencio-, habérmelo dicho antes, te hubiera dejado en paz desde el primer momento.
-No somos novios él y yo, sólo amigos... somos como tú y yo ahora mismo. Nunca llegamos a nada más serio que besos... aunque él nunca me pidió ser su novia...
-No me importa si no quieres estar conmigo, ¿vale? Tienes tus derechos...
-Sí... pero eso no niega que siento algo por ti.
Él me sonrió, aunque era una sonrisa un poco falsa, yo me acerqué a él y deposité un suave beso en su boca. Él vaciló, pero acabó rindiéndose y empezamos una pequeña guerra de besos.
NARRA LAURA
-Has trabajado muy bien Laura -me dijo con una sonrisa que hizo que me derritiera por dentro.
-Gracias... -le respondí intimidada.
-Mala suerte, hoy no ha habido nada de propina... tal vez mañana...
-Oh, no pasa nada, me gusta el trabajo, si no cobro tampoco voy a... morir -ya puedo hablar con él tranquilamente... bueno, más o menos, el corazón me va a mil por hora, pero consigo pronunciar palabras, algo es algo.
-¿Quieres que te acompañe a casa? -en ese momento, mi corazón dejó de latir, por lo cual me costó muchísimo pronunciar:
-S..sí.. cla...claro -susurré sin que oyera apenas mi voz, él sonrió, nuestro turno ya había acabado y yo era la chica más feliz del mundo.
Empezamos a caminar dirección a mi casa hablando de todo un poco, de él, de mi, del trabajo, de lo perfecto que es... bueno, eso no lo hablamos, sólo lo pensé.
Mientras andábamos, en frente mía pude divisar una figura que me era familiar. Al acercarnos a ella, la reconocí: Marina.
La ignoré un poco, yo estaba con Javier, no quería que ella se entrometiera, pero ella dio el primer paso.
-¡Laura! -dijo corriendo hacia mí, se paró en seco al ver a Javier, mierda...
-¿Qué quieres? -le pregunté, pero ella apenas me echó cuenta, su mirada cruzaba la de Javier, los dos se miraban embobados, no, no puede ser...
-¿Has visto a tu hermana? -me preguntó por fin desviando la mirada.
-Ya habrá salido del trabajo, no lo sé, pregúntaselo a ella.
-Ese es el problema, he... perdido bastante el contacto con ella y estoy triste por eso, quiero hablarle, tengo tantas cosas que decirle...
-Pues no lo sé, ¿no la has visto en el trabajo?
-Sí, pero se fue rápidamente con el Antoine ese...
-Seguramente ya esté en casa, vé a buscarla ahí.
-Tú también vas a casa ¿verdad? ¿os acompaño?
-Vale -dijo Javier antes de que pudiera contestar un "no".
Dejé caer un suspiro y los tres empezamos a caminar. Esto pinta mal. Javier y Marina están todo el rato hablando, a mi me marginan... soy como la hermana menos que nadie quiere, todo vuelve a ser lo mismo que antes. Es como si lo mirara a través de un cristal invisible que nos separa, él no me echa cuenta, no se da cuenta de lo loca que estoy por él, él... pasa de mi, tecnicamente, y yo a Marina... como toque a mi Javi pienso matarla.
Al llegar al pie de mi casa. Llamo por el telefonillo a Samantha, ella me abre y nos asegura que Aisha no está. Entro rápidamente en el piso dejando a esos dos fuera, sin despedirme, no lo aguanto, no quiero que vean que estoy llorando.
Oigo unos murmuros y cuando ya estoy en el ascensor y miro a la puerta, no hay nadie.
NARRA AISHA.
No sé qué me pasa... tal vez simplemente no estoy preparada para tener una relación... seria. Por eso soy tan tonta, digo que no volveré a hacer, a tener a una especie de novio con el que sólo comparto besos, pero lo hago con todo el mundo, y no puedo seguir así.
-Antoine... -le susurro al separar unos milímetros nuestros labios.
-¿Qué pasa? -me pregunta él apartándose de mi también.
-Es complicado... en España hay alguien... especial para mi, que aprecio mucho, pero nunca llegamos más lejos de besos, tal vez lo quería, tal vez no, pero nunca fui capaz de decírselo ya que él... bueno él era... diferente a ti, seguramente, tenía mis motivos para pensar que sólo me quería para un noche... entonces como estaba indecisa con él, me limité a... sólo besarlo, nada más, y ahora que estoy haciendo lo mismo contigo, es como si estuviera... jugando contigo, no sé si me explico, es muy lioso pero no quiero que sufras por mi culpa... entiéndelo, me voy dentro de varias semanas, no nos volveremos a ver y...
-...y entonces aprovechemos las semanas que nos quedan -me interrumpió con una medio sonrisa-, no me importa que me utilices o cualquier otra cosa, porque yo estoy enamorado de ti, y no pienso dejarte escapar durante este tiempo. Cuando te vayas... estaré roto, sí, pero no me importa, lo importante es lo que yo siento y lo que tú tal vez sientes.
Me quedé en silencio. Intentando asimilar sus palabras. Ésto, señoras y señores, sí es un hombre de verdad, de esos de los que merecen la pena luchar por ellos, y eso voy a hacer durante el tiempo que tenga, bueno, que tengamos.
Le sonreí y le besé de nuevo, con más pasión e intensidad. Él me correspondió y pasamos toda la tarde ahí, juntos, besándonos, abrazándonos, acariciándonos... estábamos... enamorados.
NARRA LAURA.
Entré y fui corriendo a mi cuarto. Cerré la puerta de un portazo y me tumbé encima de mi cama. De pronto, empecé a llorar.
Me desahogué con mi almohada. Pensé en Javier, en lo guapo y tierno que era y la imagen de Marina invadió mi cabeza "de todas formas ella tiene a Christian..." pensé, pero no era suficiente, estaba rota por dentro, por una vez que me enamoro me pasa esto... gracias Marina...
El tiempo pasó, me sequé las lágrimas y me senté sobre mi cama, con la mirada perdida y todos mis pensamientos iban dirigidos a él, cuando de pronto la puerta se abrió. Solté un suspiro.
-¡Hola! -me dijo Aisha al verme, me quedé en silencio, ni si quiera la miré-. ¿Te pasa algo? ¿no ha ido bien tu primer día de trabajo...?
-Mantén Marina alejado de él. -le digo seca y fríamente, ella lo captó.
-Marina no es de esas, tranquila, tiene a Christian y lo ama, no irá a por otro.
-Más le vale.
-Tranquila, no te lo va a quitar, al menos mientras yo siga siendo su amiga....
-Si ella te dijera que dejaras al Antoine ese, ¿qué harías? A ti te gusta, no te importa lo que digan los demás, lo importante es lo que sientes, ¿no? -le interrumpí.
-Sí, tienes razón, pero Marina no es así... nunca te haría daño...
-¡No me conoce! -la interrumpí de nuevo-, para ella yo soy... la hermana de Aisha que fumaba.
-Pero todavía estás a tiempo, Laura, no te desanimes, mira, voy a llamarla y hablaré con ella, ¿vale?
Me quedo en silencio, quiero que lo haga, pero a la vez no. Ella se levanta apoyando su mano en mi hombro y con una leve sonrisa. Saca su teléfono y sale del cuarto.
NARRA AISHA.
Yo: Marina, ¿dónde estás?
Marina: acabo de llegar a casa, me alegro que me llames, tenemos que hablar.
Yo: eso mismo te iba a decir...
Marina: ¿puedes venir aquí? Es que no tengo ni pajolera idea de dónde está tu casa y...
Yo: ¿entonces cómo has llegado hasta la tuya? -lo sé perfectamente, es sólo para ver cómo reacciona...
Marina: de eso quiero hablarte, ¿puedes venir?
Yo: claro.
Marina: vale, aquí te espero, no tardes.
Yo: no...
Colgamos, me meto el móvil en el bolsillo y salgo corriendo de casa. Más o menos sé dónde vive Marina, así que en varios minutos llego hasta su hogar.
-Eres rápida -me dijo con una sonrisa, pero se sorprendió al ver que no le sonreí.
-Tenemos que hablar, ¿no?
-Sí... pasa.
Me abrió la puerta y las dos entramos. Cogimos el ascensor y subimos hasta el 3º piso. Ella se paró en la puerta B (que también tiene su truco que viva en el 3ºB ejeje, si sabéis por qué, decirlo en los comentario, lo diré en el siguiente capítulo, Marina, lo tendrías que saber, piensa xd <3), abrió la puerta y entramos. Nos sentamos en el sofá.
-Tengo una mala noticia y otra buena noticia, ¿cuál quieres primero? -me preguntó.
-La buena por favor, estoy harta de malas noticias -le respondí seriamente, ahora no estoy de humor...
-Creo... creo que me he enamorado... no estoy segura... estoy un poco confusa...
-Bienvenida a mi mundo... -susurré con la mirada baja-, Javier, ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes? -me preguntó entre confusa y asombrada.
-Porque mi hermana está loca por él, y créeme, que, si te atreves a salir con él, las dos te mataremos.
-Eh, vale vale, nos relajamos un poquito Aishita, no es para tanto, hay billones de tíos buenos en el mundo.
-Sí, pero él es especial, así que más te vale que te vayas olvidando de él.
-Lo siento Aisha, pero si te enamoras, te enamoras y tú no me lo podrías impedir...
-¿Y qué pasa con Chris? ¿Estás dispuesta a dejarlo todo con él por ese Javier?
-Esa es la mala noticia... -dijo bajando la mirada, se puse nerviosa, y casi con lágrimas en los ojos consiguió decir:- creo que lo vamos a dejar...
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ofú, Marina, no me mates, ¿vale? xdd
Tengo novedades para mis queriditas lectoritas, empezemos por lo más corto:
-Me he hecho un ask :D "da click para acceder a mi ask" podréis preguntarme lo que queráis, cuándo subo siguiente, de qué irá el siguiente, o cosas más personales, como que cuántos años tengo... no sé xd
-Lo último, pero no menos importante, lol siempre quise decir eso xd, ya sabéis que tengo wattpad, pero no creo que sabíais que tengo una novelita en wattpad, se llama "no dejes que te hundan" y trata del bullying, de tú y de Justin, no va a ser muy larga y no prometo subir todos los días, pero pasaros a ver si os gusta, comentar y votar <33 "da click aquí para acceder a mi novela en el wattpad".
Muchas gracias Marina por comentar siempre de siempre, eres un encanto <33
Total, que nos vemos en el siguiente capítulo, beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeesos <3


